Ahora soy yo la que no quiero salir con él...
Pues sí, ahora soy yo la que no quiere salir de fiesta con él. ¿Con quién? Con mi hermano, ser con el cual supuestamente comparto sangre y genes, pero es algo sobre lo que cada día tengo más dudas, porque somos las personas más distintas del mundo.
Nos llevamos dos años de diferencia, siendo él el mayor y nunca hemos tenido un trato muy cercano, más bien todo lo contrario. Por alguna razón que desconozco, siempre me ha visto como una enemiga más que como una hermana. Y ahora que vive a 600 kms de mí, lo prometo, no nos echamos nada de menos. De hecho creo que vivimos mejor que antes. Menos mal que mi madre no lee esto jeje, pobre... sus intentos de unirnos siempre fueron en vano, pero mamá, fue él quien dijo... “Uxue, es tu vida y no quiero verme dentro de ella” no yo.
Toda la vida hemos pasado nuestros veranos en el mismo lugar, y para su desgracia, al llevarnos tan poca diferencia de edad nuestro grupo de amigos ha sido el mismo. No os podéis hacer una idea de lo mal que lo pasaba el muchacho. Se cortaba a la hora de hablar, de reir y no digamos cuando nos llegó la hora de beber o “rondar” a personas del sexo opuesto... Pero siendo un sitio tan pequeño aquel, o salía conmigo en el grupo o se quedaba en casa, así pues, a regañadientes pero salía.
Tengo que reconocer que con los años más que acostumbrarse a mi presencia en el grupo, ha aprendido a ignorarme, hasta este viernes pasado, que al ser puente mi hermano volvió a casa y con él amigos comunes, por lo que estaba claro que saldríamos de fiesta todos juntos.
¿Qué pasó? Pues que de pronto le entró la vena de hermano mayor proteccionista, ¡¡después de 24 años!! (yo no entiendo nada). Fue una noche relativamente normal de fiesta: música, baile, risas, amigos, cubatitas...bla bla bla. A eso de las 5:30, cuando nos íbamos del último bar, comencé a hablar con un chico desconocido, pero no me parece nada del otro mundo. Quizá me pasé diez minutos con el muchacho, me hacía reir, así que yo prisa no tenía... pero el recién descubierto hermano proteccionista decidió meterse en medio y encararse con mi chico este (¿a santo de que?). No me digais qué pasó, ni cómo, ni por qué... sólo se que tuve que sacar a mi hermano de allí a rastras porque casi se enzarza con un desconocido.
Claramente se nos cortó el rollo de fiesta a todos, y nos fuimos a casa directos, sin saber ninguno a ciencia cierta (excepto mi hermano supongo y espero) porque se había metido en ese jaleo.
Así pues (tras este tremendo monólogo) he llegado a la conclusión de que no quiero salir más con él de fiesta. ¿Para qué? ¿Para que se lie a golpes cada vez que hable con un chico?. Y eso sólo hablando...nada nada. Hoy soy yo la que pone distancias, tú con los tuyos y yo con los míos.
Uxue


Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar...
(Gregorio Marañón)


Milton dijo
Uff, hermano proteccionista... mal rollo, ademas protección por qué?. Haces bien en establecer tu las distancias... faltaría más.
saludos
2 Noviembre 2005 | 01:02 PM