Pues sí, parece que seguimos con las divagaciones, los espejismos, las historias sin demasiado sentido (o con mucho, depende), las fantasías, las contradicciones, los enredos, los desconciertos, las ambigüedades, las utopías, las ilusiones, los argumentos, las imaginaciones, los sueños, las quimeras... En definitiva, con todo eso con lo que este blog lleva “en pie” desde octubre (uff... cómo pasa el tiempo), y a su vez con todo lo que es Uxue.

Ahora toca la pregunta (y respuesta) obligada... ¿por qué este parón?. Puede que sea sencillo de explicar, pero como la niña no conoce dicho término y lo lleva todo al campo de la complejidad, lo voy a resumir en un par de líneas:

Tras un final de curso en la universidad (qué les voy a decir que no sepan: trabajos, recopilación de apuntes; presentaciones; más trabajos; exposiciones; ¿he dicho trabajos?...), una hospitalización, más de 10 exámenes realizados (y los que quedan aún por hacer...), un propósito truncado, unas prácticas de más de cuatro meses (esto será tema para otro post seguro), un par de viajes fugaces, una gran discusión fraternal... etc etc etc, que he vuelto vamos.

Hay una frase que recuerdo con especial ahínco de mi época de EGB (me siento mayor cada vez que digo esas tres letras). No sé muy bien a qué se debe que mi cabeza haya pasado esa historia de la memoria a corto plazo (como la mayoría de los conocimientos del colegio, instituto y universidad, para que engañarnos) a la “sección” de memoria a largo plazo, pero la cuestión es que ahí está.

“Decíamos ayer...”

Se trata, como la mayoría ya sabréis, de esa frase que Fray Luis de León (1527-1591) usó para retomar sus clases en la Universidad de Salamanca tras abandonar la cárcel, lugar al que había ido a parar después de la persecución a la que fue sometido por la Inquisición.

No se que pensareis vosotros o cómo entenderéis la frase, pero yo desde luego, y como todo, lo llevo a mi terreno. Me da por pensar que el susodicho quería dar a entender que todo lo pasado entre ese día y la última vez que supieron de él estaba ahí, pero que no tenía porque ser relevante, y que lo realmente importante empezada a partir de ya.
Así pues señores/as,me aplico el cuento. Como decíamos ayer...

Uxue